Esta variedad es de origen español, concretamente del valle del Ebro y se localiza sobre todo en las provincias de Barcelona y Tarragona.
La brotación es media, los racimos son grandes y las bayas medias.
Se adapta muy bien a terrenos secos, pedregosos y arenosos.
La Garnacha Blanca se utiliza tanto para la elaboración de vinos dulces naturales como para la de vinos secos.